Ilustración: Alejandro Cañer
Una cadena de malos tratos e inconformidades debido a la desastrosa situación que vive Cuba condujo al veterinario Yasser García López, de 50 años de edad, a realizar publicaciones casi diarias contra el régimen cubano ―casi a diario― desde 2024 hasta el 18 de marzo de 2025.
El aparato represivo no pasó por alto los posts de García López.
“Mi esposo siempre ha sido una persona totalmente opuesta al sistema político que existe en Cuba. Como médico veterinario trabajó en una clínica que pertenece a la Universidad Central ‘Marta Abreu’ de Las Villas [UCLV], pero, por falta de medicinas y de todo tipo de recursos, se vio obligado a dejar ese trabajo, pues a pesar de que el Gobierno no le daba ninguna facilidad tenía que pagar sin falta el local”, cuenta Aida Rosa Hurtado a YucaByte.
Después de renunciar a su trabajo en la UCLV en 2024, García López comenzó a trabajar de manera privada como veterinario, y también a compartir memes y a manifestar sus ideas contrarias al ideal comunista en Facebook.
Una de sus últimas publicaciones no deja margen a las dudas: “No podemos seguir aguantando una mentira más de este régimen comunista, fascista, descarado, mentiroso y despiadado. Este es el régimen más malo del mundo, solo comparado con el fascismo; de hecho, son lo mismo y predican lo mismo. No podemos seguir creyendo en ellos”.
Como esa publicación hay muchas con ideas similares en las cuales García López se queja de los apagones y la miseria generalizada en la Isla.
Agentes de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y la Seguridad del Estado detuvieron al veterinario el 25 de marzo de 2025 en su casa, en la ciudad de Santa Clara, y lo condujeron a la cárcel La Pendiente, en las afueras de la ciudad. Allí, bajo prisión provisional, esperó el juicio que se celebró en septiembre del pasado año.
García López fue procesado por los delitos de “propaganda contra el orden constitucional” y “desacato”, dos de los más comunes del sistema penal cubano para castigar la crítica en redes sociales y en cualquier espacio público.
El fiscal Yoenni Tamayo Montero pidió ocho años de cárcel para García López. No obstante, la Sala de los Delitos contra la Seguridad del Estado del Tribunal Provincial de Villa Clara decidió finalmente dejar la condena contra el veterinario en cinco años de privación de libertad.
“El juicio duró un solo día y los testigos de la Fiscalía, que supuestamente sabían mucho, al final no dijeron nada que pudiera incriminar a mi esposo, pues no hay delito en expresar tus ideas. Fue un juicio estúpido, como todos los que tienen que ver con delitos políticos”, asegura Rosa Hurtado.
En la sentencia emitida por el Tribunal Provincial de Villa Clara se asegura que el acusado, “con el propósito de manifestar su inconformidad con el proceso político cubano y a su vez convocar a la población a manifestarse en las calles para poner fin al sistema social y con ello ser captado por personal contrarrevolucionario en el exterior, (…) se gestionó un perfil falso en Facebook y, entre los meses de enero a marzo de 2025, (…) efectuó publicaciones invitando a la población a salir a las calles, haciendo expresiones despectivas y ofensivas en cuanto al sistema social y contra el presidente de la República”
Sin embargo, Hurtado explica que “este fragmento de la sentencia contiene algunas falsedades evidentes”. “En ningún momento ―dice― mi esposo creó un perfil falso para demostrar su inconformidad con el régimen. Siempre publicó con su nombre real. Tampoco el fiscal mostró evidencia alguna de que él realizaba esas publicaciones para ‘ser captado por personal contrarrevolucionario en el exterior’; él escribía eso porque era su sentir”, asegura la mujer.
Por su lado, Yaxys Cires Dib, director de estrategias de la ONG Observatorio Cubano de Derechos Humanos, considera que “el caso de Yasser García López es un claro atentado contra la libertad de expresión y evidencia la vigilancia sistemática que el régimen tiene sobre las actividades de los ciudadanos en sus redes sociales. Ellos no tienen soluciones para los problemas más acuciantes de las personas, pero sí un abanico amplio para reprimir”.
En otro fragmento de la sentencia, los miembros del Tribunal afirman: “El 22 del mes de febrero de 2025 [García López] se defecó en la madre de todos los dirigentes del país, a los que calificó de corruptos. Esa propia noche publicó en dos ocasiones fotos del presidente vestido de mujer, empleando frases para denigrar a su persona. El 5 de marzo de 2025 publicó ‘Basta de abusos, represión, imposición, hambre, necesidades”.
“Este caso es profundamente preocupante, porque evidencia con mucha claridad cómo en Cuba se sigue utilizando el derecho penal para sancionar el ejercicio de la libertad de expresión”, dice a YucaByte Camila Rodríguez, directora de las ONG Justicia 11J y Centro de Documentación de las Prisiones Cubanas.
“A partir de la propia sentencia, se observa que los hechos que se le imputan a García López están vinculados esencialmente a publicaciones en redes sociales con contenido crítico hacia el sistema político y sus dirigentes, lo que en estándares internacionales no debería constituir delito”, agregó la activista.
Este medio envió un correo electrónico a la Fiscalía Provincial de Villa Clara para conocer su versión sobre el encarcelamiento de García López, pero nunca obtuvo respuesta.
En su conversación con YucaByte, Hurtado denunció además que su esposo estuvo 15 días en celda de castigo, solo por haber sido sorprendido por los carceleros mientras hablaba ―con un teléfono celular― con su hijo, que vive en Estados Unidos.
“En las prisiones está prohibido tener y usar teléfonos celulares, pero un guardia le prestó uno para que él pudiera hablar con su hijo. Él habló en dos ocasiones, pero, a la tercera, otros guardias lo vieron y decidieron ponerlo en una celda de castigo. En el tiempo que estuvo ahí por un momento pensó que no aguantaría. Súmale a eso que ha bajado mucho de peso, porque la alimentación es pésima”, denunció Hurtado.
El Centro de Información Legal Cubalex señala en su página web que “desde 2021 al menos 42 personas han sido encarceladas en Cuba por sus publicaciones en redes sociales, muchas de ellas con sentencias de hasta 15 años de prisión.”
La ONG añade que el “patrón se repite una y otra vez”, que “la Seguridad del Estado inventa acusaciones, la fiscalía las respalda y los tribunales, sometidos a órdenes políticas, dictan largas condenas para dar escarmiento. En este contexto, nadie está a salvo si decide expresar su descontento en internet”.
La represión digital en Cuba tiene tres pilares legales fundamentales: el Decreto-Ley 370, que impone multas de hasta 3.000 pesos por publicaciones que el régimen considere contra el interés social, las buenas costumbres y la integridad de las personas; el Decreto-Ley 35 sobre telecomunicaciones, y el Código Penal, vigente desde 2022.

