Como artista en Cuba sentía el teatro y luego el cine como refugios y terrenos donde podíamos ser libres. No tardaría mucho en entender que no lo éramos y jamás lo seríamos
Pedrito Martínez: “Soy la primera persona de mi familia que se va de Cuba”
El cubano se siente muy mal por el hecho de que por cualquier cosa te quitan el internet, de que no haya comida en ningún lugar, de que te censuren tus propios trabajos después de que ya los aprobaron, después de que ya pusieron el dinero para rodarlo, después de que ya todo estaba bien, y de repente te censuren, te prohíban hacer otras cosas… No sé… Cuba tiene demasiados defectos.
Yia Caamaño: “En Miami yo me he sentido como en casa”
Lo que más me gusta de Miami es que siento que se parece en muchos puntos a Cuba, a como podría ser Cuba, o a cómo es Cuba. Hay muchos cubanos. Hay gente conocida.
Darlyn Morales: “No podía ser feliz, porque no era libre”
Extraño el calorcito de Cuba, el sol. Pero ya no extraño nada más. ¿Qué más se puede extrañar que no sea esa sensación de hogar, si Cuba es una dictadura?
Delirio electoral con Alex Otaola
Ahora Miami es el nuevo paradigma de transculturación y renovación política en un nuevo reparto panamericano donde las vanidades woke se hacen polvo. Muy pronto, asomarse al futuro de América requerirá una visita guiada a la finca de Alex Otaola en Homestead, para curiosos armados de Duolingo.
Unicornios rojos del amor
Para los unicornios rojos del amor que han acabado con el país y para los unicornios rojos del amor que apoyan a estos, ¿qué sería un buen comportamiento? ¿Dejarse golpear y callar? ¡Claro! Hay que callar porque, si no, uno es un odiador.
Miami, donde el futuro es Historia
Los majaderos que repudian a Miami no aprecian la diversidad. El locutor que en 1976 perdió las piernas en el estacionamiento de la WQBA era un socialdemócrata, pero los que plantaron la dinamita en su carro tal vez hayan sido castristas descontentos. Siguieron poniendo bombas y haciendo atentados por pura inercia, por pura frustración, porque era lo que les habían enseñado a hacer.
