Nuestro George Lucas, Fidel, organizó, trabajó hasta las 4:00 de la mañana, se quemó los ojos para lograr todo un imaginario, para regalarnos una guerra de las galaxias propia: La Revolución Cubana.
Aprender de nuevo
Ahora a mis 40 años, me veo empezando a desaprender y descontaminando… Todavía no estoy listo para aprender. Tengo mucho que soltar, que botar, que limpiar. Para cuando esté más o menos listo, ahí empezaré a poder ser “persona”.
País derrumbado
En algún lugarcito de Siboney debe haber alguien apagando el móvil porque las imágenes del derrumbe son muy fuertes, y pensando en qué próximo festival de música internacional se hace en Las Tunas.
El ojo, el amo y el cine cubano
El ICAIC los necesita a ellos, a los cineastas, y no al revés. Entonces, por qué seguir cargando con ellos, que no solo están obsoletos, sino que están acaballando a todo el mundo.
Los dioses aún no han podido viajar
Esta situación de estar lejos de los muertos y los dioses de uno me hace pensar en aquellos primeros esclavos que fueron llevados de África a la Isla. En cómo, con elementos de esa nueva naturaleza, que no eran iguales a los de su tierra, tuvieron que reinventarse sus altares y sus preparados.
Te dejo entrar y no te dejo salir… te dejo salir, pero no te dejo entrar
Cabrera Infante después que logró salir, no regresó a la Isla. Celia Cruz tocó tierra patria del lado de la Base Naval de Guantánamo, ya que no iba a pisar la Isla con esos bandidos al mando. Muchos años antes algún desgraciado le había quitado el derecho a regresar a despedirse de su madre.
La revolución de 6ix9ine
No me gusta, ni me parece humano, que el nieto de un comandante esté ahí, o que el otro llegue en avión privado, o el Audi de fulano… En la lógica de la mafia, esos son los dueños de todo, aunque hay un montón de gente que está ahí haciendo bulto y mañana tiene que regresar a la realidad. A la realidad que puede ser: a tu vecina le tienen el hijo preso, tu abuela está en cama porque no tienen cómo llevarla al hospital.
