William Sosa Marrero pasó de ser elogiado por donar protectores faciales durante la pandemia a ser encarcelado en Cuba. Su supuesto delito: negarse a dejar de publicar críticas respetuosas sobre la crisis del país en Facebook. Acusado de «desobediencia», su caso evidencia cómo el régimen castiga el análisis ciudadano para silenciar el debate público.
